Resumen
Los pacientes con cáncer colorrectal sufren múltiples dolencias físicas y mentales que los llevan a buscar refugio en la espiritualidad. El objetivo de la investigación fue comprender la manera como las personas con cáncer colorrectal experimentan la espiritualidad durante su enfermedad. Para esto, se realizó una investigación fenomenológica con 12 pacientes con cáncer colorrectal, los audios de las entrevistas fueron trascritos y analizados en unidades de significado temáticas. La experiencia de los participantes con cáncer colorrectal se representa con un tema central denominado “Del cáncer a nacer, reformulando la enfermedad por medio de la espiritualidad”; y los subtemas: “La espiritualidad como una fuente de fortaleza para afrontar la enfermedad”, “Tener fe en un ser supremo que guía los médicos, un camino para perder el miedo a la muerte y la enfermedad”, “Volver a vivir después de estar condenado a morir” y “Trascender del cáncer a nacer”. Se concluye que trascender del cáncer a nacer por medio de la espiritualidad, brinda a los pacientes con cáncer colorrectal la fortaleza para afrontar la enfermedad, perder el miedo a la muerte y les da la esperanza de volver a vivir después de estar condenados a morir.
Objetivo: analizar las relaciones de cuidado de las enfermeras y la práctica de la ética del cuidado, en la postpandemia.
Métodos: estudio cualitativo de tipo etnográfico, que se configura como un escenario de reflexión del valor del cuidado y las experiencias materiales y emocionales de cuidar. Se realizaron 16 entrevistas semiestructuradas a auxiliares y profesionales de enfermería, las cuales incluían 3 apartados: relaciones de cuidado, subjetividades y prácticas de cuidado.
Resultados: se identificaron dos tipos de subjetividades que determinan las relaciones de cuidado: de carácter institucional y vocacional. Se interpretan desde la teoría como limítrofes, pero en la práctica, forman un continuo a través de las cuales se transita. Las relaciones con los sujetos de cuidado, el equipo sanitario y consigo mismas, se caracterizan por falta de comunicación, estrés constante y aceleración social. La práctica de la ética del cuidado se genera a partir de los significados del cuidado como: trabajo o ejercicio de evolución personal. El primero, requiere eficacia en las intervenciones, especialización y responsabilidad por la vida. El segundo, sensibilidad por la experiencia del otro, control de las emociones y resiliencia.
Conclusión: durante la postpandemia, se continuó con las mismas formas de contratación, demanda de servicios y prácticas clínicas, manteniendo la centralidad de las relaciones en la eficiencia. Aunque se da un reconocimiento a las emociones en el cuidado, por la capacidad de conectar con la vulnerabilidad del otro; no ha logrado transformar el espacio relacional.